El servicio de monitoreo de Copernicus ha detectado un agujero en la capa de ozono más grande que la Antártida. Este agujero es el más grande registrado desde 1979. Este efecto se debe a la producción humana de CFC utilizados en aerosoles.
El ozono protege la superficie de los rayos ultravioleta de alta potencia. Con la falta de ozono, aumenta la concentración de radiación Ultra Vileta en el planeta. Si sumamos todos los factores del caos ecológico podemos ver que estamos viviendo un período de gran preocupación.
Pero la preocupación debe generar acciones para reducir el problema. Pero claramente, tales acciones no se están llevando a cabo.