Si la esperanza está ligada a los hombres, entonces no hay esperanza para el futuro, el caos social y económico es enorme. Y no se espera que mejore. Las enfermedades se propagan y las muertes aumentan. El caos social destruye las economías y hace que la gente se desespere cada vez más. Y esa desesperación crea más sufrimiento.<br>Este círculo vicioso no parece terminar y el sufrimiento no parece terminar. Así que no hay esperanza para el futuro de las decisiones humanas.<br>Sí, hay esperanza para el futuro a través de la fe en Dios. Romanos 11:13 define que todo el que invoque el nombre de Dios será salvo.<br>Entonces, en este terrible período, debemos invocar el nombre de Dios, en busca de ayuda, y creer que pronto él nos ayudará. El momento no se conoce, pero es en el período en que se produce un gran mal en el mundo, y este mal devastará la tierra.<br>Todas las señales proféticas están en rápido cumplimiento, y no es difícil que pronto Jesús regrese.