Actualmente determinamos que el universo tiene dimensiones distintas a las cuatro con las que estamos en contacto. En otras palabras, conocemos las dimensiones, como altura, ancho, profundidad y tiempo. Ahora entendemos la existencia de 11 dimensiones, y posiblemente más.
Tales ampliaciones de dimensiones determinan las formulaciones de leyes universales. Un ejemplo sería que para que la ley del electromagnetismo exista de manera consistente, se necesitan 5 dimensiones. Entonces, las leyes existen mezclando específicamente campos dimensionales en proporciones correctas.
Por tanto, es natural que entendamos que las leyes de nuestro universo se componen de cantidades específicas de dimensiones específicas.