La ética es un análisis de la moral. Moral etimológicamente es el estudio de las costumbres. Así como la costumbre no define el bien y el mal, la ética busca el bien y el mal en las costumbres.
Ética etimológicamente significa modo de ser, pero fundamentalmente busca el modo ideal de ser. El mayor problema es lo que está bien y lo que está mal.
Según el concepto antropocentrista, para el hombre el bien y el mal son según su propia elección. Lo que hace que tanto la moral como la ética no sean menos útiles. Porque no hay bien y mal de hecho, no hay ética de hecho, y cada uno decide su moral, sobre el concepto de que la moral es una costumbre.
De esta forma, si la moral no tiene definiciones fijas, la ética también es un mero cuento inventado para cada época. Como si en un momento la realidad es el cuento de "Caperucita Roja", en otro momento "los tres cerditos" y así sucesivamente.
Entonces, todo dependerá del gusto de la mayoría en una historia u otra historia.
Esto ocurre porque el fundamento de la ética está directamente ligado al antropocentrismo, que es un concepto infundado y variable. Si algo es variable, entonces no se puede determinar, porque una vez determinado, deja de serlo en cualquier momento.
La ética solo podría tener sentido si estuviera fijada en el Naturalismo, un sistema en el que las definiciones están fijadas. Una vez que se define la ley de la gravedad, permanece, se puede mejorar en precisión pero nunca cambiar en lo que sucede.
Por ejemplo, la destrucción de la naturaleza, o la destrucción del planeta Tierra, se basa en la ética, que está ligada al análisis de la moral de un pueblo.
Y así, antropológicamente, la naturaleza es considerada sierva del hombre, y por tanto el hombre puede hacer con ella lo que quiera según sus necesidades imaginables.
Pero en el Naturalismo las acciones imaginativas del ser humano tienen consecuencias físicas reales. La ética o la moral no tienen control sobre las leyes naturales.
Cuando viene una inundación, de nada sirve decirles a los vientos ya la lluvia que no siguen la ética, y de hecho la moral y la ética definida por las personas, con sus acciones, promovieron las inundaciones.
Pues el diluvio no es más que una acción matemática de una reacción de los seres sobre la naturaleza. De esta forma, si el diluvio no es ético, la culpa es de la ética y de la moral, que hizo que apareciera tal diluvio.
Un ejemplo mucho más claro es la costumbre ética de comer carne. Esta costumbre, considerada ética, genera destrucción de bosques y fuentes de agua, aumentando la temperatura del planeta y reduciendo el agua en las regiones.
Así, cuando el calor en algunas regiones llega a los 50 grados, este valor es ético y moral, ya que fue construido por la ética y la moral.
De esta forma, todo sistema de sufrimiento generado por las catástrofes climáticas es ético, ya que fueron construidos por la ética en la sociedad.
Si la ética estuviera basada en el Naturalismo, entonces tales cosas no habrían ocurrido, ya que el ideal del bien y del mal estaría basado en el concepto de comprender los fenómenos en su totalidad de la vida terrestre. Y no sólo, en el concepto del gusto humano, que se basa el antropocentrismo. De hecho, la ética y la moral no tienen un concepto de bien y mal, ya que el antropocentrismo no tiene fundamento en el bien y el mal.