Podemos ver en el texto de Mateo 24:12 que en los últimos días debido a la iniquidad el amor de casi todos se enfriará. A veces podemos pensar que no vivimos hoy, en períodos como los bárbaros, cuando hubo guerras y la gente se mató entre sí.
¿Pero somos mejores que ellos? Hay que señalar que muchos niegan la ciencia y acaban muriendo de enfermedades, que podrían prevenirse. Otros destruyen la naturaleza, favoreciendo dificultades para todo el mundo y provocando como consecuencia tragedias naturales. Y las personas que mueren son fríamente consideradas como simples números en una hoja de datos.
Con cada día que pasa, más y más personas se preocupan más por sí mismas que por el siguiente. Las nuevas generaciones se educan, que todo es para ellas, y los adultos crecen buscando lo que para ellos mismos, y no ayudando a los demás. Como resultado, aumenta la indiferencia personal, las relaciones humanas se restringen al mero sistema de placer. Ya no se conocen sentimientos como la bondad, el amor, el altruismo.
La nueva sociedad crece ligada a las máquinas, que generan placeres, pero no se forma el contacto físico, ni el contacto emocional, ligado a la empatía. Las personas están entrenadas, se miran a sí mismas y luchan solo por sí mismas. Ésta es la forma de la sociedad que se está formando. Una sociedad de máquinas que funcionan por placer. Y eso es claramente lo que dice la profecía de Jesús.
Se ve claramente, que la sociedad es cada vez más indiferente a los demás, y solo luchan cuando sus dificultades se reducen. Una sociedad que tiene al gran "yo" como bandera de existencia. Una sociedad en la que la religión está en decadencia y el conocimiento de la misma forma. La sociedad genera grandes nichos de conocimiento falso, que solo favorecen al grupo que los creó, para gestionar excusas de su forma de vida.
Para los que miran la historia y creen que somos mejores. Observemos aunque seamos mejores, o si la humanidad deje de ser humana, para ser artificial.
¿Pero somos mejores que ellos? Hay que señalar que muchos niegan la ciencia y acaban muriendo de enfermedades, que podrían prevenirse. Otros destruyen la naturaleza, favoreciendo dificultades para todo el mundo y provocando como consecuencia tragedias naturales. Y las personas que mueren son fríamente consideradas como simples números en una hoja de datos.
Con cada día que pasa, más y más personas se preocupan más por sí mismas que por el siguiente. Las nuevas generaciones se educan, que todo es para ellas, y los adultos crecen buscando lo que para ellos mismos, y no ayudando a los demás. Como resultado, aumenta la indiferencia personal, las relaciones humanas se restringen al mero sistema de placer. Ya no se conocen sentimientos como la bondad, el amor, el altruismo.
La nueva sociedad crece ligada a las máquinas, que generan placeres, pero no se forma el contacto físico, ni el contacto emocional, ligado a la empatía. Las personas están entrenadas, se miran a sí mismas y luchan solo por sí mismas. Ésta es la forma de la sociedad que se está formando. Una sociedad de máquinas que funcionan por placer. Y eso es claramente lo que dice la profecía de Jesús.
Se ve claramente, que la sociedad es cada vez más indiferente a los demás, y solo luchan cuando sus dificultades se reducen. Una sociedad que tiene al gran "yo" como bandera de existencia. Una sociedad en la que la religión está en decadencia y el conocimiento de la misma forma. La sociedad genera grandes nichos de conocimiento falso, que solo favorecen al grupo que los creó, para gestionar excusas de su forma de vida.
Para los que miran la historia y creen que somos mejores. Observemos aunque seamos mejores, o si la humanidad deje de ser humana, para ser artificial.