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Visualizações: 576   Data: 2024-06-05

La singularidad de la teoría del diseñador inteligente es el propio ser inteligente y, fundamentalmente, el origen de la inteligencia.
Supongamos que la vida en la Tierra fue creada por un alienígena, es decir, un ser extraterrestre desarrolló seres. En ese caso, la pregunta sería, ¿qué ser inteligente creó a este ser extraterrestre? Si seguimos esta línea de pensamiento, cada vez más, tendría que haber un principio, y en ese principio, estaría lo primordial. Este primordial, o inteligencia primordial, sólo podría existir fuera del tiempo, y ese sería el fundamento mismo de la inteligencia.
¿Y cuál sería el problema? ¡Algo fuera del tiempo es también una singularidad que no se puede probar! Igual que la existencia de extraterrestres no se puede probar en un laboratorio.
Tampoco se puede probar la evolución en un laboratorio, porque la formación de seres vivos a partir de materia inorgánica, mediante sistemas aleatorios, es también una singularidad, que no se puede probar en un laboratorio.
Así que si empezamos a analizar el origen de la inteligencia, empezamos a entrar en el universo de las creencias, cada una diferente de la otra, y esta variabilidad no es más que el mundo de la fe, o el mundo del dogma cuando esa creencia se impone como realidad.
La imposición educativa de la evolución es un dogma, como lo es la imposición del creacionismo. Todos ellos parten de construcciones iniciales basadas en singularidades.
Podemos ver electrones circulando en un circuito eléctrico y el campo electromagnético que se forma no es una creencia, porque podemos hacerlo actuar de diferentes maneras en el laboratorio. Se puede probar de todas las formas posibles. Podemos ver las diferentes formas en que actúa. Este conocimiento no se basa en singularidades o deducciones, porque se hace lo que se quiere probar. Lo que no se puede hacer es simularlo; no se puede probar, es sólo una creencia, no hay mecanismos para determinar cuánta probabilidad hay de probar que no es una creencia o cuánta probabilidad hay de probar que es una creencia. Es sólo una creencia que crees que es más probable, y otra que crees que es menos probable, pero todo es sólo una creencia, porque no se puede probar en el laboratorio.
Así que no se puede demostrar el origen de la inteligencia, como tampoco se puede demostrar la teoría del diseñador inteligente. Podemos decir que la inteligencia existe, porque la vemos actuar en diversas cosas, e incluso en el laboratorio, definiendo la inteligencia como un mecanismo para obtener una respuesta.
Extrapolar para decir que la inteligencia creó a los seres vivos es lo mismo que extrapolar que al principio del universo una singularidad generó todo lo que conocemos. Todos estos dos factores son creencias, por mucho que algunos quieran decir que no lo son. Esta acción de decir que no es una falta de utilización de la inteligencia.
Porque la inteligencia determina que conceptos similares se consideren similares. Y tanto la formación del universo por una singularidad como la creación por otra singularidad son sólo creencias, en la forma más racional de pensar.

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